José Ortega


José Ortega Ortega
Cartagena 1958
Licenciado en Historia Antigua y Arqueología (Universidad de Murcia 1980)
Licenciado en Derecho (Universidad de Murcia 1983)

Abogado en ejercicio desde 1987. Ha coproducto tres películas de ficción y ha dirigido y producido tres series documentales para TV y otros trabajos. Ha recopilado cuentos populares, participado en congresos y publicado LA RESURRECCIÓN MÁGICA (Universidad de Murcia 1992) y varios artículos de Historia de las Religiones en VERDOLAY (revista del Museo Arqueológico de Murcia). Escribió una serie radiofonica sobre Antropologia para Onda Regional de Murcia. Es autor de la única novela hecha en español sobre el mito de Gilgamesh, integrada en la trilogía KHOL y publicada por FUNDAMENTOS (Gilgamesh y la muerte, El príncipe pálido y La piedra resplandeciente).

Como abogado fundó en 2008 la Plataforma Nacional de Afectados por la Ley de Costas y en 2009 consiguió que el pleno del Parlamento Europeo condenase a España por abusos relacionados con esta ley y recomendase una reforma que está a punto de producirse en estos meses.



"UTOPIA (a propósito de la SPANISH REVOLUTION)"



Un día, en un planeta lejano, los robots se sublevaron contra los hombres y tomaron el poder. Desde la Tierra enviaron una y otra vez misiones militares pero ninguna volvió. Un último explorador aterrizó en el planeta sublevado y para sobrevivir en un mundo de robots, se disfrazó de como uno de ellos. Un día sorprendió a un robot orinando y descubrió que era, como él, un hombre disfrazado de robot. Así descubrió que todos en aquel planeta eran hombres disfrazados de robots que creían vivir en un mundo de robots pero que eran hombres con alma.

El camino a la utopia tiene muchos hitos. El primero es despojarnos de nuestros disfraces de robot, lo que ya hicimos el 15 de mayo. El segundo es ser conscientes de hasta qué punto estamos sometidos desde nuestra propia mente, lo que va más allí de la simple política. El tercero es contar con una propuesta coherente para reformar o sustituir el capitalismo. La Spanish Revolution está estancada por ausencia de esas propuestas, pero las mismas no sólo son posibles, sino que resultan sorprendentemente simples y pueden y deben ser plasmadas en una nueva Constitución.