Jesús García Blanca

Jesús García Blanca nació hace 49 años en La Línea (Cádiz), y actualmente desarrolla su labor de enseñante en un Instituto de Almuñecar, un pueblo de la costa granadina. Desde finales de los ochenta estudia en profundidad las relaciones entre salud y poder partiendo de una lectura crítica tanto de la ciencia, tal y como es entendida actualmente, como del sistema médico.

Profundamente influenciado por la disidencia multireincidente del pensador y científico alemán Wilhem Reich y por las ideas del Higienismo, intenta adaptar sus planteamientos críticos y su ejemplo militante a una situación como la actual, en la que los intereses de las grandes corporaciones, la guerra y los sistemas de control social, se han extendido a la práctica totalidad del planeta y de los hábitos y los comportamientos sociales.

Ha colaborado con diversos colectivos sociales, como Sumendi, o Ecologistas en Acción, y muy especialmente con Plural-21, Asociación para el cuidado de la vida en un planeta vivo. Ha publicado numerosos artículos de divulgación sobre salud y política en medios de comunicación andaluces, fue asiduo colaborador de la revista Ekintza Zuzena y ha publicado artículos sobre Educación y Ecología en la revista Energía, Carácter y Sociedad, editada por la Sociedad Española de Terapia Reichiana y extinta desde 2004. Desde principios del nuevo siglo ha colaborado en diferentes publicaciones digitales: CadizRebelde, LaHaine, Rebelión, CNT o Profesionalespcm.

En diciembre de 2009 publicó El rapto de Higea (Virus Editorial) un análisis global de los mecanismos de poder que actúan en el campo de la salud y la enfermedad, con especial atención a problemas de ecología social, el peligro de la manipulación genética, o el Montaje VIH/SIDA. Es también autor de tres novelas inéditas: un thriller titulado La Caja Negra; Cámara Oscura, una novela corta introspectiva; y El segundo río, una autobiografía novelada de Apolonio de Rodas.

Montaje VIH/SIDA: Poder global, ciencia dogmatica y montaje criminal

Explicará el contexto amplio de Poder global y el contexto más particular de las relaciones de poder en el terreno de la salud y la enfermedad: la mentira, el miedo, la opresión de la vida y la represión de la sexualidad, las conexiones entre farmacéuticas, gobiernos, instituciones internacionales, medios de comunicación, ONGs... y como resultado, la crisis generalizada de salud humana y del planeta, y el fracaso de los sistemas sanitarios.

Examinará el papel de la Ciencia al servicio de las instancias de poder, su funcionamiento como pseudoreligión y la perversión de sus fundamentos, que la han conducido a lo contrario de lo que son sus objetivos proclamados.

Abordará lo que constituye un ejemplo paradigmático de todos los fenómenos descritos: el Montaje criminal VIH/SIDA.

Explicará cómo lo que se conoce como VIH/SIDA es una construcción intencionada, llevada a cabo por agencias del sistema sanitario norteamericano -especialmente los CDC (Centros para el Control de las Enfermedades) y su sección casi secreta, el EIS (Servicio de Inteligencia de Enfermedades)- con el probable apoyo de altas instancias de poder dentro y fuera de EEUU. Tanto las principales multinacionales de la industria farmacéutica como un determinado número de científicos han colaborado en la creación de este montaje, y su responsabilidad deberá dilucidarse un día en el terreno de lo delictivo criminal.

El Montaje en sí mismo no es una enfermedad con entidad patológica propia. Aunque se apoya en antiguas enfermedades que nada tienen que ver con el contagio de un supuesto virus VIH, y ha generado enormes problemas de salud y sufrimiento.

La mentira inicial de la aparición de una nueva enfermedad en 1981 desató un proceso destructivo que obligó a sus responsables a ir acumulando un engaño tras otro: para empezar, ni Montagnier en 1983, ni Gallo en 1984 aislaron un retrovirus. El primero así lo ha reconocido; el segundo alteró los resultados de su equipo para presentar como descubrimiento experimentos fallidos.

El falso mecanismo de acción del supuesto VIH se basa en concepciones simplistas y dogmáticas cuestionadas hace tiempo por investigaciones en el campo de la biología, la microbiología, la inmunología o la genética. Fundamentalmente, estos dogmas son la teoría microbiana de la enfermedad y su complemento, la idea de un Sistema Inmune.

Explico también el papel de los tests del SIDA como fabricantes de supuestos infectados y los artefactos tecnológicos que oficialmente permiten establecer parámetros clínicos falsos: los llamados recuentos de defensas y mediciones de carga viral. Así como los efectos tóxicos y tendencialmente mortales de los pretendidos antirretrovirales, responsables de muchos de los problemas de salud y una parte de las muertes atribuidas al VIH/SIDA.