La Gran Estafa del Sida

Lluis Botinas: El SIDA, un montaje 'made in USA', ejemplo de la ruptura de la Sociedad Occidental Moderna con la Tradición.
El SIDA no es una enfermedad, y toda la versión oficial 'VIH/SIDA' es una ficción (además, basada sobre un fraude científico cometido por el Dr. Gallo en los artículos publicados por Science el 4 de mayo de 1984).

En efecto: el SIDA no tiene entidad-biológica patológica propia; el supuesto 'VIH' jamás ha sido aislado; los llamados 'tests del SIDA' son una trampa para atrapar víctimas; estos 'tests' son los que fabrican supuestos 'infectados por el VIH' y supuestos 'contagios de la persona A a la persona B'; los presuntos 'antivirales' son venenos quimioterápicos; los marcadores indirectos llamados 'recuento de T4' y 'carga viral' son artefactos tecnológicos inventados para dar apariencia científica al SIDA y apariencia beneficiosa a su mortífero tratamiento oficial, etc.

Entonces, qué es el SIDA? Parece que sólo puede ser una construcción, un invento, un montaje, puesto en marcha en 1981 en los USA por razones a acabar de precisar. Luego el SIDA no es una enfermedad a tratar (ni siquiera alternativamente) sino un engranaje destructivo a desmontar.

Una monstruosidad así únicamente puede haber sido generado por la Sociedad Occidental Moderna. La razón es simple pero decisiva: el Occidente Moderno es la única civilización antitradicional puesto que se fundó negando la dimensión espiritual del ser humano. Las demás civilizaciones que afortunadamente siguen existiendo sobre el planeta, continúan siendo tradicionales aunque, claro está, debilitadas: A) porque la oscuridad de la Edad de Hierro o Kali-Yuga afecta a toda la humanidad, y B) por el impacto corrosivo del Occidente Moderno, punto de lanza de la anti-Tradición.

Justamente haber roto con la Tradición es la raíz de todas las aberraciones que ha cometido y comete el Occidente Moderno. Una de ellas es inventarse supuestas enfermedades/epidemias /pandemias que no tienen base científica ni biológica ni bio-lógica ni real alguna. Luego no existen en tanto que enfermedades/epidemias/pandemias a medicar sino sólo como montajes a desmantelar.



Estas aberraciones destructivas son denunciadas por muchas personas y asociaciones de buena voluntad pero que, casi siempre, siguen teniendo una forma horizontal o profana o humanista -y, por lo tanto, moderna y, lamentablemente, modernizadora- de ver la vida y el mundo. Aunque no sea fácil, es fundamental recuperar la dimensión vertical o sagrada o espiritual o tradicional.

Alfredo Embid: Quién se beneficia de la hipótesis oficial del SIDA?
Quién se beneficia de la hipótesis oficial del SIDA?